Como sabéis, esta semana, el Consejo de Política Fiscal y Financiera ha aprobado, finalmente, el nuevo sistema de financiación de las Comunidades Autónomas. La negociación del Govern de Catalunya con el Gobierno de España, durante más de un año, ha sido determinante para la configuración del nuevo modelo, que recoje -de principio a fin- las tesis que marca el Estatut de Autonomía de Catalunya de 2006, honrándolo y cumpliéndolo desde el primer año de aplicación del nuevo sistema. El trabajo del Conseller Castells, con el liderazgo, dirección e implicación del President Montilla ha sido considerado y destacado por la amplia mayoría de la sociedad civil catalana, que ha dado su visto bueno a un acuerdo que supone la mayor autonomía financiera de la que nunca ha disfrutado la Generalitat en toda su historia. Es el mejor sistema de financiación que nunca tuvo Catalunya. Y es un sistema de financiación mejor también, por más justo e igualitario, para toda España.
Además, la gestión del pacto, pese al retraso, ha sido modélica y ha servido también para reforzar la unidad del Govern d’Entesa, que ha afrontado esta negociación desde el rigor, el trabajo, la coordinación y la consideración de los intereses de los ciudadanos de Catalunya, por encima de los intereses partidistas.
Lástima que no todo el mundo pueda decir lo mismo: Convergència i Unió, desorientada y con el NO como bandera, se ha quedado fuera de este gran acuerdo. Aislados. Con la única compañía del Partido Popular -cosa que empieza a ser, ya, una peligrosa costumbre- y Unión Progreso y Democracia, formación política más pintoresa por ranciamente españolista que el propio PP. CiU ha perdido la oportunidad de decir SÍ a un gran acuerdo, mucho mejor que el que ellos fueron capaces de lograr hace 8 años y mucho mejor, me atrevo a decir, de lo que ellos hubieran logrado de estar en el Govern. La sociedad civil catalana lo sabe. Y por eso han dado su apoyo al pacto y CiU ha quedado, ciertamente, muy descolocada. Además los argumentos utilizados son de escasa calidad: primero fijan cifras inasumibles, que no explican de dónde salen, para justificar su NO al acuerdo (han dado más de 11 durante este año). Y luego acusan al Govern de cometer una “ilegalidad” por pactar una aplicación más allá del 2011, obviando que el acuerdo respeta el Estatut desde el primer día y logra los objetivos del mismo en el año previsto.
CiU hace trampa. Trata de confundir a los ciudadanos desde una supuesta superioridad moral para la defensa de los intereses de los catalanes. La realidad nos dice que en la actitud de CiU, ahora y desde hace 30 años, hay mucha gesticulación y poca convicción. Muchos ruído y pocas nueces, como se suele decir. Durante 30 años han logrado hacer creer a mucha gente, que ellos eran los únicos capaces de defender los intereses de Catalunya. El acuerdo alcanzado estos días demuestra que no es así. Y eso es lo que los ha descolocado. Ni en sus peores pesadillas podían pensar que el Govern presidido por Montilla y el Gobierno de Zapatero, serían capaces de diseñar un modelo tan bueno y tan satisfactorio para las necesidades y demanadas de Catalunya. Pensaba que decir que NO les iba a resultar más fácil. Lástima que CiU, en los últimos tiempos, haya optado descaradamente por el tacticismo y la estrategia de corto alcance y haya renunciado a trabajar poniendo por delante los intereses de Catalunya antes que los de su candidato y sus acólitos. Mas sabe que pierde el tren, que le queda una oportunidad (la tercera, ya) y juega a la desesperada. Estoy seguro que el tiempo pondrá a cada uno en su lugar, dejando de nuevo a CiU en la oposición.
Del Partido Popular prefiero no hablar… Sus declaraciones contradictorias, pidiendo más dinero en Catalunya, mientras en el resto de España dicen que los catalanes se lo llevan crudo, agitando el espantajo de la catalanofobia que tan buenos resultados parece que les da, les retrata fielmente como lo que son: un partido, en Catalunya, sin personalidad propia y sin capacidad para defender los intereses de los ciudadanos y un partido crispador e irresponsable, en España, que no repara en profundizar en el enfrentamiento territorial si eso les resulta rentable electoralmente. Y eso dicen que lo hace en nombre del amor que sienten por España… Sin palabras.
En fin… lo que me parece realmente importante es que podáis comprobar vosotros mismos lo positivo que resulta este nuevo acuerdo de financiación. Por eso os facilito algunos enlaces que os pueden ser útiles para entenderlo todo un poco mejor:
1. Web de la Generalitat sobre el nuevo acuerdo de financiación
2. Web del PSC sobre el nuevo acuerdo de financiación
3. Documento aprobado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera
4. Artículo del President Montilla en EL PERIODICO
Además, si queréis saber más, podéis acercaros durante todo el fin de semana, pero especialmente mañana sábado 18 de julio, a las mesas informativas que monta el PSC en 222 municipios de Catalunya. Yo pasaré por todas las que pondremos en L’Hospitalet. Vamos a salir a la calle, como hacemos muchas otras veces, para compartir con los ciudadanos y ciudadanas la alegría por este gran pacto y para explicar cuáles son las ventajas del mismo y cómo va a servir para mejorar la calidad de vida de todos y todas. Es el llamado sábado-rojo o #dissabteroig. Precisamente con esta etiqueta podréis seguir el desarrollo de esta acción directa del PSC en la calle a través de Twitter y Facebook. Esperamos vuestras aportaciones, preguntas, sugerencias, etc…